La recuperación de este edificio merece una atención más reposada que la de un párrafo técnico y resumido. La construcción de la parroquia de San Esteban de Arguedas en el siglo XVI respondió a la necesidad de una comunidad que concentró con perseverancia un esfuerzo largo y exigente con un único objetivo: disponer de un espacio digno para la celebración eucarística, la disposición y acceso a los sacramentos, celebraciones litúgicas y la oración.
El resultado fue el edificio con mayor capacidad de la localidad y mayor valor arquitectónico. Donde destacan el conjunto de bóvedas de arista, sin duda, la pieza arquitectónica aislada más valiosa del lugar.