La inestabilidad de la torre ha sido motivo de preocupación durante décadas en la localidad de Etayo. Ostensiblemente visible a través de sus grietas de más de 10 centímetros de espesor y varios metros de longitud. Y el mantenimiento de un atirantado metálico exterior.
Con anterioridad a las obras finalmente ejecutadas, la parroquia se encontraba paralizada. Las estimaciones económicas que habían recibido previamente elevaban el presupuesto estimado, año 2009, entorno a 600.000 euros. Cantidad inasumible por esta pequeña parroquia.
Partiendo de un diagnóstico pericial propio y distinto al de hipótesis previas, hemos comprobado que conseguir la estabilidad de esta torre era posible utilizando técnicas de restauración poco invasivas y de bajo coste. Sin intervenir a nivel de cimientos.
El coste de la intervención se ha reducido a un tercio de lo previsto.
En el año 2018 la obra se encontraba todavía en elaboración. A fecha de 2022 dimos por cerrado el seguimiento. Considerando haber contenido el movimiento, disponiendo de una torre estabilizada.
No obstante la terminación completa de las escaleras y del interior de la torre fue interrumpido por falta de presupuesto.
