Está documentado que en este emplazamiento se erigió en su día una iglesia románica, anterior a la estructura actual, clasificada como gótica.
La realidad del templo es, sin embargo, mucho más compleja. Un examen minucioso del edificio revela vestigios originales del ábside románico (concretamente, su escala y curvatura), cimentaciones ciclópeas de las torres originales, fachadas neomudéjares y añadidos historicistas.