El proyecto de renovación ha propiciado y permitido abordar la recuperación de la entrada original por fachada sur y el acondicionamiento de su plaza.
La voluntad del párroco de situar un retablo, previamente desmontado y desubicado, para albergar un relicario y un sagrario en el segundo tramo de la nave lateral norte, favoreció que por nuestra parte orientáramos el nuevo diseño de la fachada sur para propiciar la exposición permanente del Santísimo en fechas señaladas.
Este propósito condicionó el diseño de los portones de entrada, su seguridad, y la colocación de una verja adicional decorativa de fundición.
En ella incorporamos unos cercos elípticos recuperados de los derribos e introducimos la figura del pelícano en el primer frente a la nueva plaza.
"El pelícano simboliza espiritualmente el amor incondicional, el sacrificio redentor y la caridad. Basado en la leyenda medieval de que la madre pelícano se hiere el pecho para alimentar a sus crías con su propia sangre, es considerado un símbolo clásico de Cristo dando su vida por la humanidad y de la Eucaristía"
En un sentido estricto, el nuevo acceso dirigido axialmente hacia el relicario hace de esta nueva plaza una potencial "Plaza del Santísimo", en circunstancias y fechas determinadas por la parroquia.