La ciudad de Iruña-Pamplona debe su origen a un asentamiento militar romano datado entorno a los primeros años de nuestra era. Ciudad bimilenaria dotada de murallas medievales cuya factura original se encuentra camuflada detrás del moderno trazado renacentista.
El edificio restaurado dispone de su fachada de orientación Este construida como prolongación de la fachada Este de la muralla medieval original.